Alguna vez he comentado que soy hija de primos. No es una forma de hablar, es que lo soy: mis padres son primos, aunque segundos, pero primos al fin y al cabo. Cuando lo digo hay dos reacciones estándar. La primera es la de la curiosidad genuina "¿En serio? ¡Que gracia!"... la verdad, yo no le veo la gracia pero hay quién sí. La segunda es la de curiosidad morbosa; como si hubiera dicho que tengo un cuerno de unicornio y quisieran comprobarlo de una manera disimulada. Como si esperaran ver alguna tara profunda que se les hubiera escapado por arte de magia.
Hay muchos mitos sobre los hijos de primos, pero como todos los mitos siempre llevan algo de verdad. Es cierto que las enfermedades congénitas tienden a multiplicarse por la consanguinidad. También es cierto que en las familias o las regiones donde se han dado muchos matrimonios entre primos, tíos y familia en general, hay mayor incidencia de ciertas taras. Pero para que eso pase tiene que haber habido poca mezcla con sangre de fuera durante varias generaciones.
En nuestro caso, los 5 hermanos somos mas o menos normales. Cuando digo mas o menos quiero decir que, como en cualquier familia, tenemos nuestros defectos de fábrica, pero nada que llame la atención.
Menos en mi caso. Yo soy la definición perfecta de "hija de primos". Si lo buscas en el diccionario, probablemente o salga mi foto o alguna anécdota protagonizada por mí como ejemplo. Exteriormente soy una persona totalmente normal, que incluso sacaba muy buenas notas en el colegio y de la que hay quien piensa que hasta soy lista y todo. Pobres. Los tengo engañados. Soy la hija de primos por antonomasia.
Baste recordar algún episodio de mi vida como el ya famoso de la multa. O la del despertador sin pilas. O mi increíble habilidad física unida a mi perseverante manía de apuntarme a actividades de riesgo como ir en bici por Madrid (y los tortazos que me he dado por ello).
Así que como no tengo vergüenza ninguna y además este blog es sobre todo para compartir con mis amigos a los que no veo todo lo que quisiera mis torpezas, os voy a contar la última. Porque además para que la cuenten otros la cuento yo y así nos reímos todos.
Ya os comenté que la semana pasada tuve que ir a tres centros comerciales (perezaaaaa). Bueno, pues entre otras cosas fue para comprarle a mi amiga Encarni los regalos de su cumple de parte de todas las amigas. Encarni se va a vivir a Inglaterra tres años, así que decidimos comprarle cosas que le sirvieran allí: lo que teníamos claro era que unas botas de agua, y luego lo que fuera viendo. Ni corta ni perezosa (bueno, miento, pereza si que me daba) me fui al decartón (Decathlon para los que no habláis murciano) a comprarle las cosas. Fui como Julio César: llegué, vi y vencí. O eso creía yo. En menos de 20 minutos le había comprado unas super botas de agua, una sudadera calentita calentita y una mochila para ir a currar y llevar el portátil protegido y seco. Misión cumplida.
Al día siguiente quedamos a cenar con ella y a darle los regalos (que según ella no se esperaba... ¡cínica! jejejeje). Tras los típicos "me encantan", "habéis acertado" etc etc etc pasó a probarse las botas de agua en plena terraza del restaurante. Coge una bota, se quita la chancla, y mientras se está probando la bota, mi amiga Lourdes que estaba sentada a su lado le preguntaba "Encarni, ¿que bota te estás probando?" y Encarni "la izquierda". Y Lourdes "¿pero que chancla te has quitado?" y Encarni "pues la izquierda". Y Lourdes "¿Pero que bota te vas a probar? Porque la bota izquierda la tengo yo".
Pues resulta que Encarni TAMBIÉN tenía una bota izquierda. Porque la lista de Leonor había comprado DOS botas izquierdas. Y tan a gusto oiga. Y lo mejor de todo es que al principio la duda era de si la pobre Encarni se había vuelto tolai y no se daba cuenta de que estaba probándose la bota en el pié equivocado. Pero no, la tolai no era Encarni. La tolai era yo.
Hija de primos.
Ni que decir tiene que Encarni se pasó toooooda la noche contándoselo a todo el mundo. Y todo el mundo me miraba con cara de "serás tolai" y luego yo decía "es que soy hija de primos" y entonces ya cambiaban la cara a "eso explica muchas cosas".
Pues eso, que soy hija de primos... pero ¿cual es vuestra excusa? ^-^
¡Besitos!
lunes, 24 de septiembre de 2012
viernes, 21 de septiembre de 2012
Los centros comerciales y yo
No me gustan los centros comerciales. No me gustan para nada. Y ayer me tocó ir a TRES. No uno, ni dos, sino TRES. Además en Murcia. La gente de fuera, sobre todo de ciudades mas grandes, pensará "¿pero hay TRES centros comerciales en Murcia?", pues sí que los hay. Increíble ¿no?. De hecho, hay MAS de tres. Hay de todo: Ikea, Decathlon, Media Markt, Saturn... de todo, vamos. Eso sí, ayer por la tarde (jueves) estaban vacíos. V-A-C-Í-O-S. No se si será por la crisis o porque (y creo que esta es la verdadera razón, aunque seguro que la crisis no ayuda a llenarlos) se fliparon construyendo centros comerciales y hay una oferta excesiva para el tamaño de Murcia y alrededores.
Nunca me han gustado los centros comerciales. No es una cosa de ahora, viene de lejos. Entiendo su practicidad: si vives o trabajas a las afueras de una ciudad y tienes que hacer la compra semanal o quincenal y además quieres comprar un regalo para Fulanita que es su cumple la semana que viene y de paso mirar esos pantalones de Mango que te molaron... pues sí, son prácticos. Pero el que sean prácticos no hace que suban en mi estima. De hecho deben de ser de las pocas cosas que, aún siendo prácticas, no me gustan.
Será que yo soy una pija a la que le gusta pasear si va de tiendas. No tener que coger el coche. Ir con tranquilidad, echando toda la mañana o toda la tarde. Entrar y salir de las tiendas. Que me de el aire entre una y otra. Cuando fumaba, allá por la prehistoria, me gustaba echarme un piti de vez en cuando. Y ahora que no fumo, me sigue gustando el SALIR.
Los centros comerciales me dan la sensación que son como los casinos de Las Vegas: están diseñados para que pierdas el sentido del tiempo y estés ahí compra que te compra horas sin fin. La luz, el olor, los sitios de comer... todo está pensado para que puedas "echar el día" allí y te dejes lo que no tienes en lo que no necesitas.
Y ahí radica el motivo principal por el que no me gustan los centros comerciales hoy día. Son templos construidos al consumismo (que no es el mismo "consumismo" que se está practicando en mi casa hoy día: "con-su-mismo-coche", "con-su-mismos-zapatos"... etc). Desde que hago yoga y me estoy volviendo "jippi" (cambiando el champú por el bicarbonato, abandonando el antitranspirante, germinando semillas, lavándome la cara con miel y otras "rarezas" que os iré contando) he experimentado muchos cambios, sobre todo internos, en la forma de ver y vivir las cosas (uffff que new-age suena, que perezón ¿no?). El caso es que he ido decidiendo poco a poco revelarme contra ese consumismo del que yo era víctima, como cualquier otro, y me he hecho el propósito de intentar ejercer un consumo mas responsable. Es decir, comprar lo que DE VERDAD necesito (y no, el enésimo par de zapatos no lo necesito), comprar con la cabeza, y a ser posible comprar de sitios que me aporten algo más que la simple compra (porque me permitan apoyar alguna marca / persona cuyas ideas me gusten o porque sean respetuosos con el medio ambiente o por lo que sea). Se que es difícil y que voy a caer en la compra-autoconsuelo (¿estoy triste? me compro unos zapatos, ¿he tenido una mala semana? me compro unos pantalones, ¿me agobia la oposición? me compro un pañuelo... etc) pero lo importante es haber tomado la decisión y "stick to it" como dirían los ingleses: por mucho que recaiga, levantarme y seguir intentándolo.
Así que sí, puede que me veáis en una orgía de compras por un centro comercial, cargada de bolsas llenas de cosas que no necesito ni voy a usar... o puede que no. Que consiga vivir de una manera mas racional y plena, dejando de buscar la felicidad y la solución a mis problemas en las compras compulsivas. Ya os iré contando, porque tiene pinta de que esto va pá largo.
¡Besitos!
Nunca me han gustado los centros comerciales. No es una cosa de ahora, viene de lejos. Entiendo su practicidad: si vives o trabajas a las afueras de una ciudad y tienes que hacer la compra semanal o quincenal y además quieres comprar un regalo para Fulanita que es su cumple la semana que viene y de paso mirar esos pantalones de Mango que te molaron... pues sí, son prácticos. Pero el que sean prácticos no hace que suban en mi estima. De hecho deben de ser de las pocas cosas que, aún siendo prácticas, no me gustan.
Será que yo soy una pija a la que le gusta pasear si va de tiendas. No tener que coger el coche. Ir con tranquilidad, echando toda la mañana o toda la tarde. Entrar y salir de las tiendas. Que me de el aire entre una y otra. Cuando fumaba, allá por la prehistoria, me gustaba echarme un piti de vez en cuando. Y ahora que no fumo, me sigue gustando el SALIR.
Los centros comerciales me dan la sensación que son como los casinos de Las Vegas: están diseñados para que pierdas el sentido del tiempo y estés ahí compra que te compra horas sin fin. La luz, el olor, los sitios de comer... todo está pensado para que puedas "echar el día" allí y te dejes lo que no tienes en lo que no necesitas.
Y ahí radica el motivo principal por el que no me gustan los centros comerciales hoy día. Son templos construidos al consumismo (que no es el mismo "consumismo" que se está practicando en mi casa hoy día: "con-su-mismo-coche", "con-su-mismos-zapatos"... etc). Desde que hago yoga y me estoy volviendo "jippi" (cambiando el champú por el bicarbonato, abandonando el antitranspirante, germinando semillas, lavándome la cara con miel y otras "rarezas" que os iré contando) he experimentado muchos cambios, sobre todo internos, en la forma de ver y vivir las cosas (uffff que new-age suena, que perezón ¿no?). El caso es que he ido decidiendo poco a poco revelarme contra ese consumismo del que yo era víctima, como cualquier otro, y me he hecho el propósito de intentar ejercer un consumo mas responsable. Es decir, comprar lo que DE VERDAD necesito (y no, el enésimo par de zapatos no lo necesito), comprar con la cabeza, y a ser posible comprar de sitios que me aporten algo más que la simple compra (porque me permitan apoyar alguna marca / persona cuyas ideas me gusten o porque sean respetuosos con el medio ambiente o por lo que sea). Se que es difícil y que voy a caer en la compra-autoconsuelo (¿estoy triste? me compro unos zapatos, ¿he tenido una mala semana? me compro unos pantalones, ¿me agobia la oposición? me compro un pañuelo... etc) pero lo importante es haber tomado la decisión y "stick to it" como dirían los ingleses: por mucho que recaiga, levantarme y seguir intentándolo.
Así que sí, puede que me veáis en una orgía de compras por un centro comercial, cargada de bolsas llenas de cosas que no necesito ni voy a usar... o puede que no. Que consiga vivir de una manera mas racional y plena, dejando de buscar la felicidad y la solución a mis problemas en las compras compulsivas. Ya os iré contando, porque tiene pinta de que esto va pá largo.
¡Besitos!
jueves, 20 de septiembre de 2012
Lavarse la cara con miel
Pues si, con miel. Como habéis leído. Desde hace 4 meses la menda lerenda se lava la cara con miel. Y he de decir que tengo la piel visiblemente mejor (granos pre-examen excluidos).
¿Por qué me dio por ahí? Como mucho de lo que hago, esto no se me ocurrió a mi sola, sino que fue a raíz de leer un estupendo post de Acapulco70 "Las mentiras de la cosmética". Al igual que en su momento dejé de usar champú y me pasé al bicarbonato, también decidí dejar los cosméticos para el rostro y pasarme a alguna opción mas natural.
Al principio estuve lavándome la cara con una solución de Aloe Vera que además llevaba aceite esencial de árbol del té (que va fenomenal para los granitos porque es un antiséptico natural de la releche) comprado en un herbolario. No me iba mal pero tampoco me iba estupendo y además, para qué mentir, costaba 18€ el bote, así que desde el punto de vista de mi economía personal no me parecía un paso muy acertado.
Así que una vez que acabé el bote decidí probar la opción mas simple y natural: la miel. Mentiría si dijera que ANTES de probarla me dediqué a investigar las propiedades de la miel y los beneficios de usarla en la piel. Directamente me compré un bote de miel (la del Lidl, para ser mas exactos, solo porque me acordé estando allí) y empecé a usarla.
Fue solo al comprobar que efectivamente funcionaba de lujo cuando hice una investigación; es decir, estuve un rato navegando por internet y leyendo lo que me encontraba. Y esto fue lo que encontré:
1. (De la wiki): La miel es un fluido dulce y viscoso producido por las abejas a partir del néctar de las flores o de secreciones de partes vivas de plantas o de excreciones de insectos chupadores de plantas. Las abejas lo recogen, transforman y combinan con la enzima invertasa que contiene la saliva de las abejas y lo almacenan en los panales donde madura. Además la miel es una secreción que fue consumida anteriormente por éstas.
2. (También de la wiki) La miel tiene muchas propiedades terapéuticas. Se puede usar externamente debido a sus propiedades antimicrobianas y antisépticas. Así, la miel ayuda a cicatrizar y a prevenir infecciones en heridas o quemaduras superficiales. También es utilizada en cosmética (cremas, mascarillas de limpieza facial, tónicos, etcétera) debido a sus cualidades astringentes y suavizantes.
3. En otro blog, una chica también cuenta su experiencia de lavarse la cara con miel. Parece ser que no soy la única, espero que cada vez seamos mas.
4. En esta web hay varias recetas de belleza con miel. Hay que darle al scroll hacia abajo porque empieza por las de romero (que ya os contaré sobre mi gel de romero estupendo).
En fin, que si metéis en el buscador de vuestro navegador "lavarse la cara con miel" o "propiedades de la miel" tenéis para aburriros, escribir una enciclopedia y volver a aburriros.
Una vez que creo haberos convencido a, al menos probar, a lavar la cara con miel, os voy a decir cómo me la lavo yo (instrucciones prácticas, vamos) y un par de "¡cuidado!" para hacer la experiencia mas placentera y menos pringosa.
Lo de lavar la cara es muy fácil. Coges la miel, te echas un poco en la mano, echas agua, mezclas, frotas en la cara como si fuera jabón y enjuagas. Ya está.
Los "¡cuidado!" ahora. Son dos. El primero: enjuágate bien los antebrazos después de haberte lavado la cara, porque a veces chorrea algo de agua con un poco de miel disuelta y al secarse se queda pegajoso. Yo lo descubrí cuando al estudiar se me quedaban los folios pegados al brazo. Práctico para llevar cosas si no tienes bolsa, pero algo guarreo. El segundo: ten cuidado de no mojarte el pelo al lavarte (el flequillo sobre todo) la cara, porque pasa lo mismo, si se moja con agua y miel al secarse se queda pegajoso. Va bien si no tienes gomina pero en cualquier otra situación mejor evitarlo.
Así que ahora solo queda que os animéis a probarlo. No tenéis nada que perder (máximo un par de euros de comprar la miel si no tenéis en casa) y mucho que ganar (mejor piel, menos detergentes en el medio ambiente y mas dinerito en vuestros bolsillos). Espero vuestros comentarios contando la experiencia.
¡Besos!
¿Por qué me dio por ahí? Como mucho de lo que hago, esto no se me ocurrió a mi sola, sino que fue a raíz de leer un estupendo post de Acapulco70 "Las mentiras de la cosmética". Al igual que en su momento dejé de usar champú y me pasé al bicarbonato, también decidí dejar los cosméticos para el rostro y pasarme a alguna opción mas natural.
Al principio estuve lavándome la cara con una solución de Aloe Vera que además llevaba aceite esencial de árbol del té (que va fenomenal para los granitos porque es un antiséptico natural de la releche) comprado en un herbolario. No me iba mal pero tampoco me iba estupendo y además, para qué mentir, costaba 18€ el bote, así que desde el punto de vista de mi economía personal no me parecía un paso muy acertado.
Así que una vez que acabé el bote decidí probar la opción mas simple y natural: la miel. Mentiría si dijera que ANTES de probarla me dediqué a investigar las propiedades de la miel y los beneficios de usarla en la piel. Directamente me compré un bote de miel (la del Lidl, para ser mas exactos, solo porque me acordé estando allí) y empecé a usarla.
Fue solo al comprobar que efectivamente funcionaba de lujo cuando hice una investigación; es decir, estuve un rato navegando por internet y leyendo lo que me encontraba. Y esto fue lo que encontré:
1. (De la wiki): La miel es un fluido dulce y viscoso producido por las abejas a partir del néctar de las flores o de secreciones de partes vivas de plantas o de excreciones de insectos chupadores de plantas. Las abejas lo recogen, transforman y combinan con la enzima invertasa que contiene la saliva de las abejas y lo almacenan en los panales donde madura. Además la miel es una secreción que fue consumida anteriormente por éstas.
2. (También de la wiki) La miel tiene muchas propiedades terapéuticas. Se puede usar externamente debido a sus propiedades antimicrobianas y antisépticas. Así, la miel ayuda a cicatrizar y a prevenir infecciones en heridas o quemaduras superficiales. También es utilizada en cosmética (cremas, mascarillas de limpieza facial, tónicos, etcétera) debido a sus cualidades astringentes y suavizantes.
3. En otro blog, una chica también cuenta su experiencia de lavarse la cara con miel. Parece ser que no soy la única, espero que cada vez seamos mas.
4. En esta web hay varias recetas de belleza con miel. Hay que darle al scroll hacia abajo porque empieza por las de romero (que ya os contaré sobre mi gel de romero estupendo).
En fin, que si metéis en el buscador de vuestro navegador "lavarse la cara con miel" o "propiedades de la miel" tenéis para aburriros, escribir una enciclopedia y volver a aburriros.
Una vez que creo haberos convencido a, al menos probar, a lavar la cara con miel, os voy a decir cómo me la lavo yo (instrucciones prácticas, vamos) y un par de "¡cuidado!" para hacer la experiencia mas placentera y menos pringosa.
Lo de lavar la cara es muy fácil. Coges la miel, te echas un poco en la mano, echas agua, mezclas, frotas en la cara como si fuera jabón y enjuagas. Ya está.
Los "¡cuidado!" ahora. Son dos. El primero: enjuágate bien los antebrazos después de haberte lavado la cara, porque a veces chorrea algo de agua con un poco de miel disuelta y al secarse se queda pegajoso. Yo lo descubrí cuando al estudiar se me quedaban los folios pegados al brazo. Práctico para llevar cosas si no tienes bolsa, pero algo guarreo. El segundo: ten cuidado de no mojarte el pelo al lavarte (el flequillo sobre todo) la cara, porque pasa lo mismo, si se moja con agua y miel al secarse se queda pegajoso. Va bien si no tienes gomina pero en cualquier otra situación mejor evitarlo.
Así que ahora solo queda que os animéis a probarlo. No tenéis nada que perder (máximo un par de euros de comprar la miel si no tenéis en casa) y mucho que ganar (mejor piel, menos detergentes en el medio ambiente y mas dinerito en vuestros bolsillos). Espero vuestros comentarios contando la experiencia.
¡Besos!
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Soy fan de... Carmen Consoli
Pensaba hablar hoy de que ¡por fin! he recogido el título de la Universidad (siete años he tardado, ahí es ná...) pero la verdad, no me apetecía mucho y además tampoco tenía nada mas que decir.
Así que he preferido presentaros a Carmen Consoli, una de mis cantantes favoritas de todos los tiempos por siempre jamás amén. De ella me gusta todo (iba a decir que como del cerdo, que me gustan hasta los andares, pero no creo que la comparación cantante-cerdo sea muy afortunada, la verdad). Me gusta su voz (grave, aterciopelada, potente), sus letras (honestas, crudas, contundentes), la temática de sus canciones (desde una de las canciones de amor mas bonitas que has podido escuchar a la soledad pasando por una chica a la que dejan plantada en el altar) y claro, como no, sus melodías.
Pero como una imagen dice mas que mil palabras, y en este caso una melodía describe mejor de lo que yo pueda hacerlo lo que es Carmen Consoli, aquí os dejo algunas de sus canciones. Espero que os guste.
Empecemos por "L'ultimo bacio", banda sonora de la película del mismo nombre y una de las canciones de amor (o mas bien, desamor) mas bonitas del mundo musical. La película fué un éxito en Italia y la verdad la recomiendo, trata sobre la crisis de los 30, el miedo al compromiso, al "esta es la tía con la que me voy a levantar el resto de mi vida".
Para continuar, "In bianco e nero", una canción sobre las madres y la, a veces complicada, relación con las hijas.
Seguimos con "Matilde odiava i gatti", sobre una chica que odiaba muchas cosas, entre ellas los gatos, y que acaba pegándose un tiro (no tiene pinta de que estuviera muy bien la chica, por cierto)
Y para terminar "A finestra", canción en el dialecto de Catania, que trata sobre una chica que mira por la ventana y un viejo que le pregunta que si no tiene nada mejor que hacer :D De vecinos cotillas, vamos. En el vídeo que os pongo al principio es Carmen Consoli la que explica de qué trata la canción y todo eso, para los que habléis italiano, es una buena práctica. Para los que no, quizá os apetezca aprender al oírla hablar ^-^. Y si os cansáis de oirla hablar, la canción empieza en el minuto 5:34.
Y no os pongo mas para no aburriros, pero realmente hay tantas y tantas canciones que me gustaría que escuchárais: "Mio zio", "Parole de burro", "Elettra", "Contessa miseria".... Os aconsejo el último CD que ha publicado, que se llama "Per niente stanca" y que es un Best Of con las mejores canciones (de verdad).
¡Besos!
Así que he preferido presentaros a Carmen Consoli, una de mis cantantes favoritas de todos los tiempos por siempre jamás amén. De ella me gusta todo (iba a decir que como del cerdo, que me gustan hasta los andares, pero no creo que la comparación cantante-cerdo sea muy afortunada, la verdad). Me gusta su voz (grave, aterciopelada, potente), sus letras (honestas, crudas, contundentes), la temática de sus canciones (desde una de las canciones de amor mas bonitas que has podido escuchar a la soledad pasando por una chica a la que dejan plantada en el altar) y claro, como no, sus melodías.
Pero como una imagen dice mas que mil palabras, y en este caso una melodía describe mejor de lo que yo pueda hacerlo lo que es Carmen Consoli, aquí os dejo algunas de sus canciones. Espero que os guste.
Empecemos por "L'ultimo bacio", banda sonora de la película del mismo nombre y una de las canciones de amor (o mas bien, desamor) mas bonitas del mundo musical. La película fué un éxito en Italia y la verdad la recomiendo, trata sobre la crisis de los 30, el miedo al compromiso, al "esta es la tía con la que me voy a levantar el resto de mi vida".
Para continuar, "In bianco e nero", una canción sobre las madres y la, a veces complicada, relación con las hijas.
Seguimos con "Matilde odiava i gatti", sobre una chica que odiaba muchas cosas, entre ellas los gatos, y que acaba pegándose un tiro (no tiene pinta de que estuviera muy bien la chica, por cierto)
Y para terminar "A finestra", canción en el dialecto de Catania, que trata sobre una chica que mira por la ventana y un viejo que le pregunta que si no tiene nada mejor que hacer :D De vecinos cotillas, vamos. En el vídeo que os pongo al principio es Carmen Consoli la que explica de qué trata la canción y todo eso, para los que habléis italiano, es una buena práctica. Para los que no, quizá os apetezca aprender al oírla hablar ^-^. Y si os cansáis de oirla hablar, la canción empieza en el minuto 5:34.
Y no os pongo mas para no aburriros, pero realmente hay tantas y tantas canciones que me gustaría que escuchárais: "Mio zio", "Parole de burro", "Elettra", "Contessa miseria".... Os aconsejo el último CD que ha publicado, que se llama "Per niente stanca" y que es un Best Of con las mejores canciones (de verdad).
¡Besos!
martes, 18 de septiembre de 2012
Pero.... ¿qué es un pestañín?
A los que me siguen en Facebook o en Twitter la expresión "que a gusto me he quedado con el pestañín que me he echado" les sonará bastante familiar (menos si eres Chuchi, en cuyo caso siempre siempre pregunta si un pestañín es un pedo que me he tirado... siempre).
Pues no, "echarse un pestañín" NO es tirarse un pedo, ni un eructo ni ninguna otra forma de evacuar aires y/o líquidos y/o sólidos del cuerpo. Un pestañín es ni mas ni menos que la siesta de 15-minutos-mínimo-20-máximo que te echas y te deja como nueva-niquelada.
Antes de seguir, al César lo que es del César, así que he de reconocerles a mi hermano Paco y a su amigo Naranjito el acuñamiento de la expresión "pestañín", que luego vienen con los derechos de autor y esas cosas y no está el horno pa bollos.
Siguiendo con el tema, como decía el pestañín es el resultado de cruzar a la típica siesta española de pijama y orinal con el momento kit-kat que tanto nos han anunciado en la tele. Es la alternativa sana, natural y gratuíta a el café/red bull/coca-cola de media tarde o media mañana. Es una inyección de energía sin agujas ni pinchazo.
Ahora pensaréis "claro, claro, si yo ya se que lo mejor para recargar las pilas es echarse una siesta, pero en el curro/universidad/bilblioteca no puedo". Pues no queridos y queridas, para eso estoy yo aquí, para compartir mi dilatada experiencia en pestañines en cualquier situación.
¿Que estás en el curro? Muy fácil, te vas al baño, cierras la puerta, bajas la tapa del inodoro, te sientas, pones la alarma del móvil, te apoyas en la pared y esperas a que se apague la luz (si no es de las automáticas, apágala tu) y.... ¡a dormir! Incluso si no puedes dormir, solo el hecho de cerrar los ojos durante esos 15-20 minutos te dejará nueva. Luego sales, te echas un poco de agua por la cara y... ¡lista calista!
¿Que estás en la bilblio o en la universidad? Mucho mas fácil. Vas a la sala de estudio, te sientas, cruzas los brazos sobre la mesa y apoyas la cabeza en ellos. Ya está. Fácil, ¿no?. Un consejo, no dejéis apuntes debajo de vosotros, lo digo porque la postura de cabeza apoyada en los brazos suele provocar babeo incontrolado, y lo mismo la mancha luego sobre los apuntes dificulta el estudio.
Y no sólo se puede practicar el pestañín en el curro o en el sitio de estudio. No señor. También se puede hacer en el coche. Hoy mismo yo lo he hecho. Venía conduciendo hacia Murcia (que hermosa eres) y me ha dado sueño. Pues nada mas fácil que parar en una gasolinera, echar el asiento atrás y cerrar los ojos. Pestañín viajero.
Así que ya sabéis, no hay excusa para no hacer una pausa y cargar las pilas, ahora las tardes no tienen por qué ser tan duras.
Espero impaciente vuestros comentarios contándome si lo habéis probado y qué os parece.
¡Besitos!
Pues no, "echarse un pestañín" NO es tirarse un pedo, ni un eructo ni ninguna otra forma de evacuar aires y/o líquidos y/o sólidos del cuerpo. Un pestañín es ni mas ni menos que la siesta de 15-minutos-mínimo-20-máximo que te echas y te deja como nueva-niquelada.
Antes de seguir, al César lo que es del César, así que he de reconocerles a mi hermano Paco y a su amigo Naranjito el acuñamiento de la expresión "pestañín", que luego vienen con los derechos de autor y esas cosas y no está el horno pa bollos.
Siguiendo con el tema, como decía el pestañín es el resultado de cruzar a la típica siesta española de pijama y orinal con el momento kit-kat que tanto nos han anunciado en la tele. Es la alternativa sana, natural y gratuíta a el café/red bull/coca-cola de media tarde o media mañana. Es una inyección de energía sin agujas ni pinchazo.
Ahora pensaréis "claro, claro, si yo ya se que lo mejor para recargar las pilas es echarse una siesta, pero en el curro/universidad/bilblioteca no puedo". Pues no queridos y queridas, para eso estoy yo aquí, para compartir mi dilatada experiencia en pestañines en cualquier situación.
¿Que estás en el curro? Muy fácil, te vas al baño, cierras la puerta, bajas la tapa del inodoro, te sientas, pones la alarma del móvil, te apoyas en la pared y esperas a que se apague la luz (si no es de las automáticas, apágala tu) y.... ¡a dormir! Incluso si no puedes dormir, solo el hecho de cerrar los ojos durante esos 15-20 minutos te dejará nueva. Luego sales, te echas un poco de agua por la cara y... ¡lista calista!
¿Que estás en la bilblio o en la universidad? Mucho mas fácil. Vas a la sala de estudio, te sientas, cruzas los brazos sobre la mesa y apoyas la cabeza en ellos. Ya está. Fácil, ¿no?. Un consejo, no dejéis apuntes debajo de vosotros, lo digo porque la postura de cabeza apoyada en los brazos suele provocar babeo incontrolado, y lo mismo la mancha luego sobre los apuntes dificulta el estudio.
Y no sólo se puede practicar el pestañín en el curro o en el sitio de estudio. No señor. También se puede hacer en el coche. Hoy mismo yo lo he hecho. Venía conduciendo hacia Murcia (que hermosa eres) y me ha dado sueño. Pues nada mas fácil que parar en una gasolinera, echar el asiento atrás y cerrar los ojos. Pestañín viajero.
Así que ya sabéis, no hay excusa para no hacer una pausa y cargar las pilas, ahora las tardes no tienen por qué ser tan duras.
Espero impaciente vuestros comentarios contándome si lo habéis probado y qué os parece.
¡Besitos!
lunes, 17 de septiembre de 2012
De vuelta, ahora parece que si
Hola holita
Siento haber estado missing todo este tiempo, pero resulta que ¡aprobé el primer examen del Banco de España!, así que me he pasado el verano estudia que te estudia para el segundo. Ese lo hice el sábado así que ahora.... ¡¡vacaciones!! Por lo pronto ayer me pegué todo el día viendo pelis (4) y capítulos de Breaking Bad (3)... ¡no es ná!.
Así que aprovechando que tengo las pelis recientes voy a inagurar una nueva sección del blog: "Recommended by Leonoradas" jejejejeje. Os iré poniendo pelis, libros, series... etc que vaya viendo y que me vayan gustando (o no, lo mismo me dedico solo a critiquear).
Y para empezar os hago una mega-crítica-recomendación: las de las cuatro pelis que ví ayer.
La primera fué la de "The five-year engagement" (en Español "Eternamente comprometidos"). La verdad, me decepcionó un poco. Soy muuuuy fan de Jason Segel, no solo por su papel en "Cómo conocí a vuestra madre" sino también por otras pelis (la mejor, "I love you man", esa sí que es totalmente imperdible), pero esta peli es demasiado larga, a ratos pesada y aunque tiene puntos buenos no compensaban las ñoñerías. Le doy un 6 mas por lealtad a Mr Segel que porque realmente se lo merezca.
Luego vimos "2 days in New York" ("Dos días en Nueva York") . Escrita y dirigida por Julie Delpy, es la continuación de "2 days in Paris", aunque no hace falta haber visto la primera para poder ver esta. Es divertida, con diálogos inteligentes y rápidos y personajes muy bien dibujados. A veces peca de ñoña-rollo-americanada pero en general aguanta muy bien el tipo. Para mi, un 7-7.5.
Seguimos con otra comedia, "Starbuck". Comedia canadiense que se llevó un par de premios en el Festival de Cine de Valladolid. La idea es bastante buena y el actor principal hace un papel genial, es un personaje entrañable, el típico anti-héroe al que le coges cariño enseguida. Pero no es muy constante, tiene momentos muy buenos y momentos en los que cae en picado. Aún así, si queréis echar una tarde graciosa, yo no la descartaría. Un 6.5.
Aviso a navegantes, si queréis aprovechar para practicar el francés con esta peli, no lo aconsejo, no se entiende nada, y no lo digo yo (que no hablo francés... todavía) lo dice Jj que es Belga y a veces no pillaba el acento. Mejor con subtítulos :D.
Y para terminar, una peli que seguro que muchos habíais visto porque parece ser que es la típica de culto y tal. Se trata de "Donnie Darko". Yo no había visto la peli y ayer vi la versión del director que por lo visto difiere bastante de la versión que se estrenó en cines originalmente. Dicen que aunque no responde todas las preguntas que se planteaban con la película original, al menos si deja mas claro por dónde iban los tiros. ¿Mi opinión? Que sea una peli de culto me parece una exageración. Es una peli de ciencia-ficción bien rodada, con buen guión y donde Jake Gyllenhaal borda el papel porque la verdad pone unas caras de loco muy creíbles. Pero de ahí a peli de culto para mi hay un trecho. En fin. Cada uno "culturiza" lo que le apetezca :D. Le doy un 7 porque te tiene casi todo el rato dudando sobre si estás viendo una peli de ciencia-ficción o de un tio zumbado.
Y con esto y un bizcocho hasta mañana (no creo que a las ocho jejejejej). Voy a seguir disfrutando de mis merecidísimas vacaciones comiendo con mi amiga Jannet que hace millones que no la veo :D
Ale, a disfrutar del día.
Besitos
Siento haber estado missing todo este tiempo, pero resulta que ¡aprobé el primer examen del Banco de España!, así que me he pasado el verano estudia que te estudia para el segundo. Ese lo hice el sábado así que ahora.... ¡¡vacaciones!! Por lo pronto ayer me pegué todo el día viendo pelis (4) y capítulos de Breaking Bad (3)... ¡no es ná!.
Así que aprovechando que tengo las pelis recientes voy a inagurar una nueva sección del blog: "Recommended by Leonoradas" jejejejeje. Os iré poniendo pelis, libros, series... etc que vaya viendo y que me vayan gustando (o no, lo mismo me dedico solo a critiquear).
Y para empezar os hago una mega-crítica-recomendación: las de las cuatro pelis que ví ayer.
La primera fué la de "The five-year engagement" (en Español "Eternamente comprometidos"). La verdad, me decepcionó un poco. Soy muuuuy fan de Jason Segel, no solo por su papel en "Cómo conocí a vuestra madre" sino también por otras pelis (la mejor, "I love you man", esa sí que es totalmente imperdible), pero esta peli es demasiado larga, a ratos pesada y aunque tiene puntos buenos no compensaban las ñoñerías. Le doy un 6 mas por lealtad a Mr Segel que porque realmente se lo merezca.
Luego vimos "2 days in New York" ("Dos días en Nueva York") . Escrita y dirigida por Julie Delpy, es la continuación de "2 days in Paris", aunque no hace falta haber visto la primera para poder ver esta. Es divertida, con diálogos inteligentes y rápidos y personajes muy bien dibujados. A veces peca de ñoña-rollo-americanada pero en general aguanta muy bien el tipo. Para mi, un 7-7.5.
Seguimos con otra comedia, "Starbuck". Comedia canadiense que se llevó un par de premios en el Festival de Cine de Valladolid. La idea es bastante buena y el actor principal hace un papel genial, es un personaje entrañable, el típico anti-héroe al que le coges cariño enseguida. Pero no es muy constante, tiene momentos muy buenos y momentos en los que cae en picado. Aún así, si queréis echar una tarde graciosa, yo no la descartaría. Un 6.5.
Aviso a navegantes, si queréis aprovechar para practicar el francés con esta peli, no lo aconsejo, no se entiende nada, y no lo digo yo (que no hablo francés... todavía) lo dice Jj que es Belga y a veces no pillaba el acento. Mejor con subtítulos :D.
Y para terminar, una peli que seguro que muchos habíais visto porque parece ser que es la típica de culto y tal. Se trata de "Donnie Darko". Yo no había visto la peli y ayer vi la versión del director que por lo visto difiere bastante de la versión que se estrenó en cines originalmente. Dicen que aunque no responde todas las preguntas que se planteaban con la película original, al menos si deja mas claro por dónde iban los tiros. ¿Mi opinión? Que sea una peli de culto me parece una exageración. Es una peli de ciencia-ficción bien rodada, con buen guión y donde Jake Gyllenhaal borda el papel porque la verdad pone unas caras de loco muy creíbles. Pero de ahí a peli de culto para mi hay un trecho. En fin. Cada uno "culturiza" lo que le apetezca :D. Le doy un 7 porque te tiene casi todo el rato dudando sobre si estás viendo una peli de ciencia-ficción o de un tio zumbado.
Y con esto y un bizcocho hasta mañana (no creo que a las ocho jejejejej). Voy a seguir disfrutando de mis merecidísimas vacaciones comiendo con mi amiga Jannet que hace millones que no la veo :D
Ale, a disfrutar del día.
Besitos
jueves, 28 de junio de 2012
De la felicidad y otros misterios
No pensaba escribir hoy en el blog, pero parece que el Universo se ha confabulado para que en pocos días lleguen a mi diversas reflexiones sobre la felicidad: qué es, dónde está, cómo podemos alcanzarla (¿seguro que no la hemos alcanzado ya?). Una de ellas la escribe Carmen Pacheco en uno de los blogs que sigo, está en dos entregas pero la "chicha" está en la segunda. La otra la escribe Yale Farache, de Acapulco70, y es la 5º entrega de su libro "La vida simple". Os dejo aquí el enlace para esta entrega en particular, pero os recomiendo que compréis el libro (10 eurillos de nada) porque lo que ha mandado por ahora no tiene desperdicio: esta chica no da puntada sin hilo.
Ya comenté hace tiempo el por qué un buen día decidí dejar mi aparentemente satisfactorio y bien pagado trabajo y ponerme a opositar. Una locura y un sinsentido a los ojos de muchos. ¿En qué cabeza cabe que alguien que tiene un buen sueldo y buena perspectiva de carrera lo deje todo para volver a depender económicamente de sus padres (gracias papá y mamá, soy plenamente consciente de que sin vosotros seguiría currando) y ponerse a opositar?. La respuesta es fácil: no era feliz.
Para muchos, sobre todo para algunas personas algo mayores que yo, esa respuesta parece la que daría una niña caprichosa y mimada. "Quiero ser feliz" lo asocian a "quiero vivir en un cuento de hadas en el que no tenga que hacer nada mas que comer algodón dulce y mirarme en un espejo". Por eso cuando esas personas se fueron enterando de que dejaba el trabajo hubo muchos levantamientos de ceja y comentarios "bienintencionados".
Pero la realidad es que la felicidad no es eso. No para mi. Para mi la felicidad es algo un poco mas complejo y a la vez infinitamente mas sencillo:
- Es invertir mi tiempo en cosas que para mi valgan la pena: la vida es una, pasa una vez, y no quiero mirar atrás y pensar que perdí mi tiempo. Es importante el "para mi"; porque lo primero lo primero es saber qué es importante para TI, dejar de lado lo que tus padres / amigos / conocidos / compañeros de trabajo / pareja quieren o esperan de ti; hacer un ejercicio profundo de reflexión y autoconocimiento para saber qué es lo que TU quieres; y finalmente ser valiente para asumirlo y vivir con ello.
- Es estar con la gente que quiero, cuando quiero: porque no siempre quieres estar con gente, ni siquiera con la gente que quieres. A veces quieres estar sola. A veces no quieres estar con esta o aquella persona en particular (por mucho que la quieras). Y a veces incluso prefieres estar con desconocidos.
- Es disfrutar de las pequeñas cosas: porque aunque suena a tópico, la realidad es que nuestro día a día es un todo hecho de pequeños fragmentos de tiempo, y si eres capaz de disfrutar de esos pequeños fragmentos, será mas fácil disfrutar del todo.
- Es desarrollarme, en todos los sentidos: físico, emocional, espiritual. Hace algo mas de año, rompiendo mis propias reglas, me tatué un triángulo en un lugar visible. Luego me he enterado de que los triángulos estaban de moda, pero yo no me lo tatué por eso. Me lo tatué porque para mí el triángulo representa el equilibrio que he de mantener para ser feliz: equilibrio entre mi parte física, mi parte espiritual y mi parte emocional. Cuando descuido una de ellas, estoy desequilibrada y no soy feliz. Por eso el tatuaje en un lugar visible: es una "chuleta", para que no se me olvide.
Como veréis para mi la felicidad NO es lo que, quizá, muchos piensen de deba ser. NO es tener tal o cual trabajo (aunque evidentemente en la parte de "desarrollarme" yo incluyo el tener una carrera profesional... o no). NO es tener un novio (aunque uno tan maravilloso como el mío ayuda, la verdad es que he sido feliz también sin novio). NO es tener un coche / casa / casa en la playa. NO es poder comprarme toda la ropa que quiera. NO es estar to-güena (aunque eso me gustaría... por saber qué se siente, vamos). NO es salir de fiesta un día si y otro también y ser la reina de la noche.... y así podría estar... uffff... un buen rato.
No os puedo dar las recetas para ser feliz, porque no hay una fórmula magistral. Sí os puedo decir que, en mi caso, se ha cumplido todo lo que decían tanto Carmen como Yael. Ha sido muy curioso leer que otras personas "proponen" caminos que ya estás recorriendo. Aunque no debería ser así, la realidad es que conforta ver que no eres la única persona a la que le funciona la receta.
Ahora debería decir algo como "sed felices" pero en lugar de eso os voy a decir "mirad que realmente ya hay motivos por los que considerarse felices".
¡Besos!
Ya comenté hace tiempo el por qué un buen día decidí dejar mi aparentemente satisfactorio y bien pagado trabajo y ponerme a opositar. Una locura y un sinsentido a los ojos de muchos. ¿En qué cabeza cabe que alguien que tiene un buen sueldo y buena perspectiva de carrera lo deje todo para volver a depender económicamente de sus padres (gracias papá y mamá, soy plenamente consciente de que sin vosotros seguiría currando) y ponerse a opositar?. La respuesta es fácil: no era feliz.
Para muchos, sobre todo para algunas personas algo mayores que yo, esa respuesta parece la que daría una niña caprichosa y mimada. "Quiero ser feliz" lo asocian a "quiero vivir en un cuento de hadas en el que no tenga que hacer nada mas que comer algodón dulce y mirarme en un espejo". Por eso cuando esas personas se fueron enterando de que dejaba el trabajo hubo muchos levantamientos de ceja y comentarios "bienintencionados".
Pero la realidad es que la felicidad no es eso. No para mi. Para mi la felicidad es algo un poco mas complejo y a la vez infinitamente mas sencillo:
- Es invertir mi tiempo en cosas que para mi valgan la pena: la vida es una, pasa una vez, y no quiero mirar atrás y pensar que perdí mi tiempo. Es importante el "para mi"; porque lo primero lo primero es saber qué es importante para TI, dejar de lado lo que tus padres / amigos / conocidos / compañeros de trabajo / pareja quieren o esperan de ti; hacer un ejercicio profundo de reflexión y autoconocimiento para saber qué es lo que TU quieres; y finalmente ser valiente para asumirlo y vivir con ello.
- Es estar con la gente que quiero, cuando quiero: porque no siempre quieres estar con gente, ni siquiera con la gente que quieres. A veces quieres estar sola. A veces no quieres estar con esta o aquella persona en particular (por mucho que la quieras). Y a veces incluso prefieres estar con desconocidos.
- Es disfrutar de las pequeñas cosas: porque aunque suena a tópico, la realidad es que nuestro día a día es un todo hecho de pequeños fragmentos de tiempo, y si eres capaz de disfrutar de esos pequeños fragmentos, será mas fácil disfrutar del todo.
- Es desarrollarme, en todos los sentidos: físico, emocional, espiritual. Hace algo mas de año, rompiendo mis propias reglas, me tatué un triángulo en un lugar visible. Luego me he enterado de que los triángulos estaban de moda, pero yo no me lo tatué por eso. Me lo tatué porque para mí el triángulo representa el equilibrio que he de mantener para ser feliz: equilibrio entre mi parte física, mi parte espiritual y mi parte emocional. Cuando descuido una de ellas, estoy desequilibrada y no soy feliz. Por eso el tatuaje en un lugar visible: es una "chuleta", para que no se me olvide.
Como veréis para mi la felicidad NO es lo que, quizá, muchos piensen de deba ser. NO es tener tal o cual trabajo (aunque evidentemente en la parte de "desarrollarme" yo incluyo el tener una carrera profesional... o no). NO es tener un novio (aunque uno tan maravilloso como el mío ayuda, la verdad es que he sido feliz también sin novio). NO es tener un coche / casa / casa en la playa. NO es poder comprarme toda la ropa que quiera. NO es estar to-güena (aunque eso me gustaría... por saber qué se siente, vamos). NO es salir de fiesta un día si y otro también y ser la reina de la noche.... y así podría estar... uffff... un buen rato.
No os puedo dar las recetas para ser feliz, porque no hay una fórmula magistral. Sí os puedo decir que, en mi caso, se ha cumplido todo lo que decían tanto Carmen como Yael. Ha sido muy curioso leer que otras personas "proponen" caminos que ya estás recorriendo. Aunque no debería ser así, la realidad es que conforta ver que no eres la única persona a la que le funciona la receta.
Ahora debería decir algo como "sed felices" pero en lugar de eso os voy a decir "mirad que realmente ya hay motivos por los que considerarse felices".
¡Besos!
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